La embarazadas suelen creer que pueden comer el doble, pero están totalmente equivocadas. Para suministrar los alimentos necesarios para la formación del bebé, necesitan comer dos veces mejor, lo que no significa doblar la cantidad. La receta para una gestación saludable es un menú variado, con porciones moderadas, suficientes para proporcionar unas 80 mil calorías que son consumidas durante los nueve meses. Sin necesitar cálculos complicados, lo importante es tener sentido común y algunos conocimientos nutricionales básicos.
"Lo ideal es una dieta balanceada de proteínas, carbohidratos, grasas y sales minerales que sea fraccionada en seis comidas diarias. Debemos recordar siempre que la actividad física moderada es fundamental para el bienestar de las gestantes?, afirma la obstetra Claudia Roxo, para quien el aumento de peso debe ser analizado individualmente, siendo que el estándar es oscilar de 10 a 12 kg. Para todas, sin embargo, la médica recomienda: ?El seguimiento del nutricionista debería ser rutina".
¡Mamá saludable, nene fuerte!
Anemia, eclampsia y diabetes son algunos de los problemas causados por la mala alimentación que atacan en principio a las embarazadas, pero que pueden afectar el desarrollo del feto y la salud del futuro bebé. Por eso, durante el prenatal, se debe chequear periódicamente si el estado nutricional de la gestante es el adecuado, a través de exámenes clínicos y de sangre, adoptándose cuando la evaluación médica lo juzgue necesario, la suplementación de compuestos vitamínicos.
Para entender cómo los alimentos actúan en nuestro organismo, es bueno saber que todas las vitaminas son naturalmente encontradas en los alimentos y son las responsables por la transformación y utilización de proteínas, carbohidratos y lípidos en el cuerpo. Cuatro de ellas son prioritarias para la madre y el feto: hierro, fundamental para el volumen y la calidad de la sangre; ácido fólico, que estimula la multiplicación y renovación celular; calcio, básico para huesos y dientes; y vitamina D, para asimilar el calcio.
Las proteínas construyen los tejidos del nuevo feto, y las de origen animal ? carnes, aves, pescados, huevos y lácteos ? tienen un valor nutricional mayor que las de origen vegetal ? lentejas, porotos, arvejas y otros granos. Las carnes y los lácteos son, respectivamente, ricos en hierro y calcio. Los carbohidratos o azúcares y los lípidos o grasas suministran energía. Los primeros, cuya carencia causa la conocida sensación de debilidad por hipoglicemia, son el principal combustible del feto y se dividen en simples, presentes en dulces, y complejos, más saludables y también llamados de aminos, presentes en panes, pastas, arroz y papas. Los lípidos son encontrados en carnes, aceites, manteca y margarina.
¡No comas por dos!
Según la nutricionista Flavio Ramos, consultora del Espacio Maenhes, en Río de Janeiro, las embarazadas pueden aumentar en 300 calorías su consumo alimentario diario, que no debe pasar de las 2000 calorías. Para Flávia, la dieta va a depender de las medidas corporales y particulares de cada una, pero debe seguir siempre una misma matemática: ?En promedio, un 25% del valor calórico total de proteína (carnes, pollo, pescado, huevo, soja, porotos, leche y derivados), un 20-25% de grasas (preferentemente aceite, aceite de canola y grasas incluidas en los alimentos) y un 55% de carbohidratos (pastas, papa, arroz, panes, cereales, granos y semillas)?.
Es bueno evitar
Algunos alimentos están contraindicados en la gestación, incluso por cuestiones de seguridad alimenticia. ?Hay que evitar el consumo de carnes o pescados crudos, alimentos muy grasosos como crema de leche, mayonesa, frituras, salsas cremosas o quesos amarillos. Alimentos que sean alergenitos, que provoquen gases, o sean tóxicos también deben ser excluidos de la dieta?, ejemplifica la nutricionista.
En cuanto a la constipación intestinal, queja en la mayoría de las embarazadas, puede ser atenuada o resuelta con una alimentación rica en fibras ? encontradas en las frutas, verduras y legumbres -, con mucho líquido y evitando grasas y alimentos fermentables e industrializados. ?Podemos agregar la semilla de lino, que muestra óptimos resultado. Si no mejorás, podemos usar lactobacillus, pero todo debe ser hecho con moderación y orientación?, aclara la nutricionista.
CONSEJOS PARA ALIMENTARTE MEJOR
- Tomá abundante agua constantemente, por lo menos de 1,5 a 2 litros por día, ya que combate la deshidratación, el estreñimiento (constipación) y además es bueno para la piel, que suele presentar acné durante el embarazo.
- Masticá despacio los alimentos y evitá ingerir líquidos durante las comidas, para facilitar la digestión y evitar la acidez.
- La listerosis y la toxoplasmosis son enfermedades transmitidas por bacterias y parásitos en los alimentos. Para prevenir la listerosis, no consumas patés, embutidos, ahumados y quesos y leches no pasteurizados. Evita el toxoplasma, parásito contenido en las heces del gato, no comiendo carnes, pescados y alimentos crudos.
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