Quien ya probó con tratamientos menos invasivos y no tuvo éxito puede recurrir a técnicas de reproducción asistida. Tanto la inseminación intrauterina como la fertilización in vitro son métodos artificiales que no garantizan, pero aumentan bastante la probabilidad del embarazado tan soñado. En la inseminación, los espermatozoides son "mejorados" y reciben una ayuda extra para poder llegar al útero. La fecundación ocurre dentro del cuerpo de la mujer. En el caso de proceso in vitro, que es un método de alta complejidad, ocurre de forma externa: se coloca el espermatozoide dentro del óvulo, que luego es introducido nuevamente en la mujer.
Existen dos tipos de fertilización in vitro: el convencional (FIVC) y la Inyección Intra-citoplasmática de Espermatozoide, más conocida por las siglas ICSI; ambas se realizan en el laboratorio. En la primera, el encuentro de uno de los espermatozoides con el óvulo recolectado se induce en un medio de cultura. Es recomendable cuando las células masculinas poseen una calidad razonable. En la ICSI, se introduce el espermatozoide directamente en el óvulo a través de una aguja muy fina. Esto es indicado cuando los espermatozoides son incapaces de penetrar por sí solos. "Se aconseja la fertilización in vitro principalmente en casos en los que el semen presenta alteraciones graves en su morfología o cuando las mujeres poseen una obstrucción en las trompas o endometriosis severa, por ejemplo", nos aclara Maria Cecília.
Para las que desean tener hijos después de los 40 años, lo mejor es hacer un estudio genético de los embriones o recurrir a la ovodonación, que consiste en la donación de óvulos de otra mujer para realizar la fertilización
Cristina Goulart, de 29 años, no pensaba en ser madre, hasta que, hace dos años, le dieron las ganas. "La prioridad era mi carrera. Pero cuando conocí a mi marido, el deseo se hizo muy fuerte adentro mío. Siempre le temí a la maternidad, todavía le temo un poco, ya que supone una gran responsabilidad y es para siempre. Pero hoy en día, con mi madurez y con el amor que tengo por mi marido, creo que ya estoy preparada", reconoce. El marido, que se había hecho una vasectomía luego del nacimiento de la hija de su primer matrimonio, realizó varios exámenes. "Cuando decidimos tener hijos, investigamos bastante acerca de todos los tratamientos posibles y vimos que la ICSI era la mejor técnica en nuestro caso. Ahora, no veo la hora de quedar embarazada, espero que ocurra cuanto antes", se entusiasma Cris.
La fertilización in vitro para mujeres de hasta 40 años tiene mayor probabilidad de éxito que la inseminación intrauterina: del 50% al 60% en mujeres de hasta 30 anos, del 40% al 45% en las de 30 y 35, y del 30% hasta los 40 años. "Para las de más 40 que desean tener hijos, lo mejor es hacer un estudio genético de los embriones o la ovodonación, que consiste en la donación de óvulos de otra mujer para realizar la fertilización", remarca la ginecóloga. No obstante, el precio de este método es bastante más elevado.
Lucía Álvarez piensa que esa puede ser la solución para su caso. Al comienzo, se creía que el motivo por el que no lograba tener hijos era alguna disfunción hormonal en su cuerpo, que se trató de controlar con el uso de medicación. Pero no pasaba nada. Fue entonces que descubrieron que el problema lo tenía el marido. "Y cuando nos dimos cuenta, yo ya estaba en una edad avanzada y había menos probabilidad de quedar embarazada naturalmente. Los últimos años fueron terribles, lloraba mucho, entré en una depresión... A veces, la gente banaliza nuestra reacción, como si quisiéramos quedar embarazadas sólo por capricho. Pero sólo quien ya lo ha vivido puede entender la frustración de no ver a ese niño tan esperado, de no haber logrado el mayor objetivo de tu vida", se descarga Lucía, que, emocionalmente conmovida, descubrió que tenía cáncer en uno de los ovarios, que debió ser extraído. "Ahora estoy corriendo contra el tiempo. No quiero sacarme el otro ovario mientras haya esperanza de quedar embarazada", se lamenta.
Es aconsejable que una pareja consulte a un especialista para tratar la infertilidad luego de un año de intentos sin éxito - sin usar ningún método anticonceptivo y manteniendo relaciones sexuales frecuentes. En el caso de las mujeres de más edad, ese tiempo transcurrido puede ser más corto, debido a que naturalmente tendrán más dificultad para quedar embarazadas sin ayuda médica. Lo importante, en todos los casos, es que haya un acompañamiento de especialistas y seguir las posibles recomendaciones. Y siempre investigar mucho.