Este Día de la Madre, Lucía Álvarez, de 41 años, quisiera un hijo de regalo. Ella no es madre todavía, pero ya se ha preparado durante 11 años para la maternidad. "¿Qué puede causarle más alegría a una mujer que vivir esa experiencia? Es la continuación de una familia, de una vida en tus brazos. Me encantaría que me pasara, pero todavía no pude", revela. Así como Lucía, hay muchas mujeres que sueñan ser madres, pero no siempre lo logran. Actualmente, la infertilidad conyugal afecta del 10 al 15% de las parejas del mundo. "En realidad, el índice varía de acuerdo al país. La mayoría de los informes hablan del 8 al 15% de la población en edad fértil, aunque ya se han descripto porcentajes tan altos como 30%", dice el especialista en infertilidad Cristiano Salazar.
Hay varios factores determinantes de la esterilidad femenina. Los más comunes son: endometriosis, disturbios ovulatorios o endocrinos (como el síndrome de ovarios poliquísticos), atadura de trompas (que la mayoría de las veces pueden ser revertidas) y factores tuboperitoneales (como trompas obstruidas o adherentes al útero). Algunas de estas causas pueden asociarse a enfermedades metabólicas, como la diabetes, a desórdenes alimentarios, como la bulimia y la anorexia, al tabaquismo, o incluso al exceso de ejercicio físico. "También se ha discutido acerca de razones inmunológicas (defensas de la madre contra el material genético encontrado en el embrión y en espermatozoides) y cervicales (anticuerpos encontrados en el cuello del útero que impiden el paso del espermatozoide hacia la cavidad uterina)", agrega Cristiano Salazar. La edad de la mujer también es un factor determinante, ya que las posibilidades de un embarazo natural disminuyen con el paso del tiempo: a los 35 años, cerca del 11% de las mujeres son infértiles. Este porcentaje crece al 33% al llegar a los 40 años.
"Fue un hecho traumático para mí. Descubrí que había otro problema a resolver: un mioma. Tuve que someterme a una histeroscopia, que extrajo el mioma y me dio una nueva oportunidad para intentar concebir un hijo."
Cuando se dice que una pareja no logra tener hijos, generalmente se piensa que la mujer es estéril. No obstante, hombres y mujeres tienen prácticamente el mismo porcentaje en casos de infertilidad. De acuerdo a la especialista en reproducción humana Maria Cecília Erthal, directora clínica del Centro de Fertilidad de la Rede Labs D'Or, cerca del 40% de los casos se deben a disfunciones masculinas - igual índice que en casos en los que las causas provienen de factores femeninos. En el 20% restante, los problemas son de ambos. "En el hombre, las causas, en general, están vinculadas a la calidad o a la cantidad de espermatozoides producidos, que puede ser insuficiente", afirma la ginecóloga.
Una ayudita de la medicina
Por lo dicho anteriormente, a veces muchas personas necesitan contar con la ayuda de la ciencia para sumar otro miembro a la familia. Los médicos recomiendan, en primer lugar, que la pareja descubra el motivo de la infertilidad y luego consultar a un especialista para que realice el diagnóstico y determine la manera más adecuada de curar la disfunción. De acuerdo a la evaluación, es posible realizar un tratamiento clínico (controlado sólo por medicamentos) un tratamiento quirúrgico (con histeroscopia o videolaparoscopia, que son eficaces contra la endometriosis, por ejemplo), o técnicas de reproducción asistida. Estas últimas son indicadas cuando la fecundación no ocurre de forma natural, aun después de tratar las posibles causas de la esterilidad.
Maria Cecília Erthal observa que es aconsejable seguir cada método de acuerdo a determinados tipos de problema. "Si la infertilidad es resultado de infecciones o tiene causas ovulatorias, como el síndrome de ovarios poliquísticos, recomendamos, en primer lugar, usar medicamentos que induzcan la ovulación, además del coito programado, en donde se busca tener relaciones en días específicos. Las probabilidades de éxito, en estos casos, varían del 12 al 15%. Los tratamientos de complejidad intermedia, como la inseminación intrauterina, suelen indicarse cuando el hombre tiene espermatozoides insuficientes. Las probabilidades van del 18 al 20%", explica la médica.
Adriana Barbosa, de 38 años, trató, sin éxito, de quedar embarazada desde los 30. Luego de tomar remedios para controlar la ovulación, creyó que su sueño se había hecho realidad... Pero en seguida tuvo un aborto. "Fue un hecho traumático para mí. Descubrí que había otro problema para resolver: un mioma. Tuve que someterme a una histeroscopia, que extrajo el mioma y me dio una nueva oportunidad para intentar concebir un hijo", relata Adriana, que hoy exhibe un embarazo de tres meses, después de otras dosis de medicamentos. "Aunque no saliera bien, no me iba a dar por vencida tan rápido. Creo que todas las mujeres deberían tener el derecho a ser madre", asegura.
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