Tener un buen empleo y estabilidad económica son exigencias normalmente hechas por la sociedad a las familias.. Generar hijos también es otra de ellas. Matrimonios con dificultades para tener herederos suelen enfrentar una serie de prejuicios entre los propios parientes y amigos. Y la situación es cada vez más delicada cuando es el hombre quien no tiene condiciones físicas de dejar embarazada a su esposa. La buena noticia es que, actualmente, esas parejas pueden contar con bancos de semen, como el del Hospital Israelita Albert Einstein, en São Paulo.
Muchos especialistas afirman que la raza humana no es de las mejores para procrear. Sin exagerar, el nacimiento de un niño puede considerarse una dádiva divina. Las posibilidades mensuales de una pareja joven y saludable generar un bebé son de un 20%. Por eso, hombres y mujeres que pasarán por tratamientos severos, como quimioterapia y radioterapia, deben ser aconsejados a almacenar semen y óvulos. Así, en caso que quieran tener hijos futuramente, no encontrarán grandes dificultades.
Otro grupo que se benefició con los avances de la medicina reproductiva es el de las parejas VIH sero-discordantes (aquellas en que sólo el hombre o la mujer tiene el virus del SIDA). A través de la fertilización, ellos pueden generar hijos sin riesgo de contaminación para el niño. El equipo médico selecciona los espermatozoides y aísla las demás células presentes en el semen, la principal fuente de contaminación en la relación sexual sin protección. "El semen es lavado y el virus VIH, retirado. Seguidamente, el material genético del hombre se insemina en el útero de la mujer", explica la ginecóloga Dra. Maria Cecília Erthal, del Centro de Fertilidad Rede D'Or, en Río de Janeiro. En los casos en que la mujer es VIH positiva, también es posible salir embarazada sin riesgos para el bebé.
Donación
Los bancos de semen, como el del Hospital Israelita Albert Einstein (que funciona desde 1998, y es el principal de Brasil), y de la clínica Fertility, ambos en São Paulo, también suministran materiales para inseminación y fertilización in vitro, utilizados en clínicas de reproducción de todo el país. Es una opción que merece ser considerada por las parejas infértiles, o mujeres solteras interesadas en salir embarazadas. Los hombres que presentan algún tipo de alteración genética, y no desean transmitírsela a su prole, también pueden optar por la técnica in vitro, a fin de evitar riesgos. "Son pocas las parejas que buscan directamente la fertilización in vitro. Normalmente, el hombre quiere intentar otras posibilidades para dejar embarazada a su compañera y hace tratamiento en laboratorio. Él lucha para pasar su material genético a las futuras generaciones. Cuando el individuo ya ha intentado todos los recursos, pero no ha obtenido éxito, comienza a tener dificultades para aceptar la situación, por causa del machismo", afirma la bióloga Teresa Fonseca, del Centro de Medicina Reproductiva Huntington, en Río de Janeiro.
Sin embargo, para ellos, la única alternativa para generar un hijo es la búsqueda de esperma en los bancos de semen. "Generalmente, la pareja desea que el niño tenga semejanza con el marido. Desde el tipo sanguíneo, estatura, cabello, ojos y color de la piel. En caso de marido negro y esposa blanca, el semen escogido suele ser de un hombre negro", informa Teresa Fonseca. El tabú sobre este asunto es grande. "La mayoría no se lo revela ni a la familia, ni a los niños cuando crecen. Es un secreto de ellos", afirma la Dra. Maria Cecília.
Cómo funciona
Cuando la pareja decide recurrir a un donador para realizar el sueño de constituir una familia, la clínica contacta el banco de semen, informando el biotipo que desea. A partir de aquí, el Hospital Albert Einstein da orientaciones sobre los datos de registro, contrato, lista de donadores, suministro de semen y, por último, entrega los espermas.
En 48 horas, el material llega de São Paulo almacenado en nitrógeno líquido y congelado a 196º C negativos, tras haber pasado por un análisis en el microscopio para verificar la concentración y agilidad, y recibir glicerol - sustancia para evitar que el congelamiento dañe los espermatozoides. "A partir de ahí, guardamos el semen hasta la colecta de los óvulos en el centro quirúrgico. Cuatro horas después, hacemos la fertilización, que demora alrededor de 40 minutos en el laboratorio", explica Teresa Fonseca. Después, los óvulos fecundados se introducen, por un catéter, en el útero de la receptora, en el momento más fértil del ciclo menstrual. Según la Dra. Maria Cecília, el riesgo en el parto, como deformación del feto o algún problema de salud en el niño es igual al de cualquier otro embarazo. "No cambia nada. Es una gestación como cualquier otra, en la que los médicos que hicieron el procedimiento siguen el embarazo como un prenatal normal".
El donante
En la otra punta, en el anonimato, está el donante. Una tarea que no es fácil. El proceso exige paciencia, pues las exigencias son muchas. El candidato debe tener edad entre 18 y 40 años, un 50% de los espermatozoides con locomoción en línea recta, no puede ser homosexual o tener más de una compañera por año. Se le hacen análisis (SIDA, sífilis, hepatitis y otras enfermedades transmisibles o hereditarias) y, dependiendo de los resultados, está liberado para suministrar el semen. Son cinco donaciones con intervalo de una semana, abstinencia sexual y de masturbación de tres días antes de la colecta. "Las exigencias en la selección son grandes para no tener ningún tipo de enfermedad sexualmente transmisible. Si se detecta cualquier infección en la muestra de semen, el material se descarta", afirma la Dra. Maria Cecília.
Y todo se hace sobre la base de la buena voluntad. En nombre del voluntariado, sin ningún tipo de compensación financiera. A diferencia de lo que ocurre en los Estados Unidos, donde los hombres ganan US$ 50 por colecta de semen. El perfil de los donadores es variado. Algunos son hombres que no tienen hijos, pero quieren dejar su material genético en el mundo. Otros son altruistas. Y están también aquellos que no tienen seguro médico y ven la donación como una oportunidad de hacerse las pruebas de VIH, sífilis y otras EST, gratuitamente. Por lo tanto, son personas de todas las clases y etnias, de acuerdo con el Hospital Albert Einstein.
Aun después de almacenado, el banco espera seis meses para usar el material. Es una garantía que el donante esté saludable. "La selección exige muestras con por lo menos 40 millones de espermas por ml, además de volumen y utilidad buena. En el proceso de congelamiento, muchos espermas mueren, por eso, es importante tener semen de óptima calidad", asegura Teresa Fonseca. Según ella, el donador piensa que está colaborando con el nacimiento de una vida. "Hay gente que piensa que es una forma de ayudar a quien no tiene condiciones de generar un hijo. Es una caridad". Además de la posibilidad de pasar por análisis de su estado de salud, incluyendo examen físico, serológico y espermograma.
Es difícil señalar cuál es el perfil étnico del donador de semen. Lo cierto es que la oferta de material genético es grande y que las muestras almacenadas hace más de diez años se pueden usar tranquilamente. "Los bancos de semen tienen un registro de datos que identifica las características físicas y el tipo sanguíneo del donador, además de la escolaridad y nivel intelectual. Hay gente que le da más importancia a la apariencia física, y hay quien está más atento a la escolaridad", revela la Dra. Maria Cecília.
La ética
El Hospital Albert Einstein informa que el procedimiento de donación de esperma es ético, resguardado por el Consejo Regional de Medicina de São Paulo, a través de la resolución 1358/92, del 30 de septiembre de 1992, que resalta la necesidad del anonimato de la donación de gametos. Por lo tanto, los donadores no conocerán a la pareja a quien el semen le sea donado, ni los posibles niños generados, así como éstos y la pareja no tendrán acceso a la identidad del donador. Pero todavía no existe una ley brasileña a respecto de este asunto, y las posibles cuestiones deberán ser decididas por la Justicia.
Largos debates moralistas se entablan cuando el asunto es inseminación en mujeres solteras, aunque el procedimiento no sea ilegal en Brasil. El argumento de los más tradicionales es de que son niños generados fuera del matrimonio. Pero las clínicas de reproducción no han recibido ningún tipo de recomendación sobre el caso, y tratan a las solteras independientes y lésbicas, que desean tener hijos, de la misma forma que a las parejas. "La mujer soltera asume el riesgo de un embarazo sin marido. Es un derecho que ella tiene. La opción sexual de las lésbicas no interfiere en la conducta médica. En el caso de hombres homosexuales que quieren tener un hijo, existe la necesidad de un acuerdo con una mujer, entre ellos. No entramos en el mérito de la cuestión sexual", concluye la Dra. Maria Cecília.
Más informaciones sobre almacenamiento de semen
- Para almacenar tu semen para utilizarlo en el futuro en tu esposa o compañera, es necesario entrar en contacto para marcar un horario para registrarte, firmar el contrato, recibir las orientaciones y hacer la colecta de semen. Teléfono: 55-11-3747-1575
- Las colectas deben realizarse, de preferencia, antes del inicio del tratamiento y, si fuera posible, manteniendo abstinencia sexual de dos días.
- El paciente podrá hacer cuantas colectas desee, pero el número mínimo de colectas depende de la calidad del semen.
- Se solicitarán algunos análisis de sangre para poder mantener el semen en el banco.
(Fuente: Sitio del Hospital Albert Einstein)
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